miércoles, 20 de febrero de 2013

FALLECIÓ ANTONIO "TARZAN" ROMA



YO FUÍ ROMA EN MI INFANCIA CUANDO JUGABA AL ARCO 

Le decían Tarzan, nació en Villa Lugano y llegó a convertirse en el jugador que, con la camiseta de Boca Juniors, defendió mayor cantidad de veces la valla de la selección Argentina.
En 1932 nacía Antonio Roma, aquel de la atajada a Delem, aquel del físico imponente, aquel que, quienes lo vieron, pueden llegar a discutir con fundamentos entre el o Amadeo Carrizo.

Llego a primera división en Ferro Carril Oeste en 1955 y estuvo cuatro años cuando en 1959 dejo el arco verdolaga para sumarse a las filas de su amado Boca Juniors en una operación donde también fue incluido Silvio Marzolini.
En 1960 debuto en el arco de la Ribera para dejarlo solamente el día de su retiro allá por el año 1972. En Boca sumo 323 partidos, gano el campeonato Argentino de 1962, 1964, 1965 y el Nacional de 1969 y 1970.
Con la selección nacional disputo 42 partidos entre 1956 y 1967, participando en la Copa del Mundo de Chile 1962 e Inglaterra 1966.
¿ Por que le decían Tarzan ?. Su audacia para arrojarse en pelotas imposibles y la capacidad para volar “para la foto” lo hicieron acreedor de ese mote.
Mas tarde, Antonio reconoció que se tiraba más de la cuenta porque “le gustaba salir bien para los fotógrafos”.
Sin dudas que el mito del legendario arquero de los Xeneizes se vio agigantado esa tarde cuando se enfrentaban Boca y River en 1962. Se jugaban el campeonato y un 9 de Septiembre se veían las caras en la Bombonera.
Con un gol de Valentim, Boca Juniors sacaba ventajas y se aseguraba el campeonato.
El enfrentamiento no era menor, River estaba atravesando la fatídica racha de los 18 años y el local hacia 8 años que no lograba el título.
Faltaban solo 5 minutos y con ese triunfo Boca estiraba a 2 puntos su ventaja a una fecha del final (antes eran 2 puntos por partido ganado), pero el arbitro Carlos Nai Foino vio penal de Simeone a Artime.
Delem era el encargado y Roma estaba en el arco. Adelantándose un metro y medio, y tirándose hacia la derecha Antonio Roma atajo más que un penal, se quedo con el titulo de Boca en sus manos.
En el '69 "Tarzán" fue el que superó la barrera impuesta por Carrizo y situó su imbatibilidad en el primer lugar dentro de la primera división. el récord del fútbol argentino lo tiene Zeppa, que defendiendo os colores de Nueva Chicago logró una marca difícil de superar.
Por un extraño fatalismo, los campeonatos mundiales de fútbol vienen a resultar para los hombres que visten la celeste y blanca como una lápida, especialmente los de ese momento.
Una fosa insondable donde puede sepultarse definitivamente una carrera.Un Mundial siempre necesita una víctima propiciatoria.
Lo que en jerga popular se llama un "chivo emisario". Y del campeonato de Chile, la víctima fue Antonio Roma.
Le hicieron tres goles en el partido contra los ingleses, de los cuales se le adjudicó una exclusiva culpa den dos. Todos sabemos que un arquero participa de las culpas de un equipo, pero que es injusto que se adjudique la responsabilidad total de un desastre.
Al regresar a Buenos Aires se encontró bajo el peso agobiante de una responsabilidad que se le había adjudicado de la más gratuita de las maneras.
Poco después, recuperó el perdido puesto en la división superior. Y desde entonces ha vuelto a ser lo que fuera, es decir un notable valor de su puesto.

Ello no implica que carezca de defectos. ¿Qué jugador no los tiene?. El principal que se le adjudica es el de no saber medir sus nervios desde el arco.
Su potencia de brazo no está en concordancia con la precisión. Puede arrojar la pelota a cualquier distancia y en el momento del arrojamiento, su figura atlética puede ser considerada una imagen en movimiento de la estatua del discóbolo.
Antonio Roma fue un notable arquero.
Uno de los mejores que hayamos visto en nuestras canchas de mucho tiempo a esta parte.

No hay comentarios:

Publicar un comentario